lunes, 9 de julio de 2012

9 de JULIO de 1816: LA CASA HISTÓRICA DE TUCUMÁN


La Casa Histórica de Tucumán

Por qué en 1816 no se utilizó el edificio del Cabildo tucumano que, por lógica, debía ser el escenario más apropiado para las reuniones de los representantes de las provincias? El motivo es que en esa época estaban refaccionándolo.
Hacía bastante tiempo que el gobierno tucumano había alquilado parte de la casa donde se celebraron las reuniones. Pagaba 25 pesos mensuales y allí funcionaba una oficina de la aduana, hasta que fue cedida a los congresales a partir del 24 de marzo de 1816.
Esa propiedad integraba la dote que recibió Miguel Laguna cuando se casó con Francisca Bazán. Para 1816, Francisca era una mujer mayor y viuda. Sus hijos se encargaban de la renta de sus propiedades.
Los cuartos que daban al frente de la casona, instalada en un terreno de 2.100 metros cuadrados, se empleaban para venta de mercadería. En aquel tiempo era habitual que se alquilaran los ambientes del frente de las propiedades para ser destinados al comercio.
Al salón de sesiones se llegaba atravesando un patio interno. Esto significa que las clásicas imágenes de vecinos eufóricos junto a las ventanas de la calle no se corresponden con la realidad.
Fue necesario acondicionar el salón donde deliberarían nuestros patriotas: se tiró una pared abajo con el fin de obtener un ambiente de 75 metros cuadrados.
En 1869, la casa histórica era una propiedad privada en ruinas que estaba a punto de ser demolida. El diputado tucumano Tiburcio Padilla propuso comprarla y allí se instaló una sucursal del correo.
Casualmente, ese mismo año arribó a Tucumán el primer fotógrafo, Ángel Paganelli, quien realizó la única toma que se ha hecho de la casa original (que es la que vemos más arriba).
De todas maneras, el frente no se salvó de la piqueta: se tiró abajo en 1903. Pero en 1942 se resolvió recrear la propiedad. Con los planos y las fotos de Paganelli, la Casa de Tucumán resurgió de sus escombros.

FUENTE: lanación
Cabe